POR R. MENA-MARTÍNEZ CASTRO

In memoriam, Susana Duhart De Murga

Falleció en la ciudad de Salta, donde pasó gran parte de su vida
viernes, 08 de febrero de 2019 · 23:04

SALTA (Por R. Mena-Martínez Castro) - Susana Duhart De Murga falleció el día 2 de febrero del cte. año en esta ciudad de Salta donde pasó gran parte de su vida en compañía de su esposo el ingeniero Segundo Murga. Ambos pertenecían a tradicionales familias de la vecina ciudad de Tucumán, ya que Susana descendía de una antigua familia vasco-francesa enraizada en la vecina provincia desde el siglo XIX. El apellido Duhart estuvo conformado por dos troncos familiares, perteneciendo Susana al que comienza con don Lorenzo Duhart (1809-1859), nacido en Luc y casado en Tucumán en 1831 con doña Luisa Cajal Díaz. Muy pronto se emparentaron con distinguidas familias de la ciudad, entre las que nombramos a López Pondal, Paz Paz, Figueroa del Corro, y en Salta con familias como Gallo, Castiella y Gómez Bello. De esta rama proceden los Murga Duhart establecidos ya en esta provincia, entroncándose también con antiguas familias de esta ciudad. Don segundo Murga a su vez pertenecía a esclarecidas familias tucumanas, contándose entre sus antepasados el importante coronel –guerrero de la independencia -don José Ignacio Murga, lugarteniente del general Gregorio Aráoz de Lamadrid, jefe de las fuerzas unitarias acantonadas en nuestro norte. El coronel Murga fue “jefe del cuerpo de la Yerba Buena”. A esta familia, a través de don Ángel Ignacio y su hermano Ventura, se debe la fundación de la ciudad de Necochea.

Susana Duhart estuvo educada de acuerdo a los antiguos códigos imperantes en nuestra sociedad en épocas pasadas, es decir dentro de las acendradas virtudes y códigos que lo componían, manifestados no sólo dentro de los límites de su hogar, sino también en el núcleo de sus múltiples amistades. Conformó un hogar feliz a pesar de las dolencias impuestas por la vida, sobrellevando con alta dignidad el infortunio de perder a dos de sus hijos en plena juventud, cuando de ellos se esperaba un futuro venturoso.

El corazón de quienes la amaron, arriba extenuado a este epílogo doloroso, como un padecimiento común ante quien hoy parte a la Casa del Silencio, cuando aún a pesar de los avatares designados para ella, le hacían todavía gozar de la compañía de sus descendientes. En su hogar nunca se acallaron ni se acallarán los rumores de su voz, como tampoco la impronta de su imagen venerada, destinada a quedar aquí, triunfando de las tempestades e inclemencias del olvido.

Sus hijos y nietos han recogido las estimuladoras lecciones de quién ante todo fuera abnegada esposa, madre y abuela, y donde su corazón generoso convocaba con iguales resonancias a quienes eran sus amigos como así también a los que acaso necesitaran de su consejo.   

Quienes lean estas líneas quizá puedan envolverla con la mirada una vez más, para contemplar su rostro de serena belleza, jamás marchitado por el dolor desgarrante de sus pérdidas.

La desaparición de Susana Duhart de Murga enluta a conocidas familias de ambas provincias, y el Nazareno a no dudarlo, la ha recibido con vibrantes bienvenidas.

Entonces en nombre de la emoción y de la amistad de tantos años, quienes fuimos sus amigos dejamos sobre su tumba, el tributo sincero de la lágrima.

 

   Ricardo Mena-Martínez Castro