La capital salteña es la ciudad más riesgosa

Adolescencia en riesgo

Una encuesta realizada para UNICEF en cinco provincias del Norte argentino revela cifras alarmantes para Salta, en especial en lo referido a las mujeres
lunes, 02 de julio de 2018 · 07:14

SALTA (Semanario El Intra) - Un Estudio de revisión de las necesidades, políticas y estructuras de los programas de salud adolescente del Norte argentino- realizado por el Centro de Estudios de Estado y Sociedad (CEDES), investigadores de la Universidad Nacional de salta (UNSa) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF)- en cinco provincias del país reveló datos alarmantes para Salta, especialmente para las mujeres.

Algunos de los principales datos del Informe señalan que:

•            En Salta los adolescentes consumen más tabaco que el resto de las provincias estudiadas que es del 3%. En Salta se consume un 3.10% y las mujeres de Salta, consumen más que los hombres. En Salta, un 8.5% de los adolescentes perdió el control por el alcohol, al menos una vez. Las mujeres admitieron haberlo perdido un 9, 2%.

•            El promedio regional en cuanto a las adicciones es de 7.1% . En Salta es del 12.4% y el 13.9% corresponde a las mujeres.

•            De todas las adolescentes del NOA, Salta supera el promedio de “comportamientos riesgosos para perder peso”.

•            La capital salteña es la ciudad más riesgosa de la provincia. El 23.3% de los adolescentes no se cuidó en su última relación sexual. En Los Andes, el 28.3% de jóvenes no se cuidó, mientras que, en la misma localidad, las mujeres que no se cuidaron llegan al 33%. En la localidad de General Güemes, baja la estadística un poco: el 19.3% no se cuidó. La mujer, en todos lados, la que está corriendo más riesgos.

Marcelo Ibarra es sociólogo de profesión, docente de la Facultad de Humanidades de la UNSa, de la maestría en especialidad y derechos humanos, especializado en temas de  adolescencia, juventud y niñez y fue uno de los investigadores del capítulo Salta de este Informe que ya fue presentado a los gobiernos provincial y nacional. En una entrevista con El Intra repasó algunas de las cifras que se dieron a conocer y datos que no quedaron plasmados en el informe, pero a los que accedió por su rol de entrevistador y de investigador a cargo de los grupos focales con funcionarios y con representantes de ONGS.

 -El Informe de Salud Adolescente en el Norte argentin​o se realizó en Chaco, Misiones, Jujuy, La Rioja, Salta en un universo de 1000 estudiantes de escuelas públicas ¿verdad?

En Salta se hizo una encuesta a 1053 estudiantes, en el resto de las provincias se llevaron a cabo encuestas con un número similar. Se trata de un trabajo coordinado por el CEDES, investigadores de la UNSa y UNICEF. Estuvo coordinado por Daniel Maceira a nivel nacional, que es economista en temas de salud, y trata de dar cuenta de los problemas de salud de adolescentes, de ver qué ofertas existen en términos de políticas públicas, normativas que se has desarrollado y ver un poco qué brecha hay entre necesidades y la institucionalidad de políticas públicas para adolescentes.

-En el caso de Salta, ¿qué localidades se tomar en cuenta?

Se hizo básicamente en 4 localidades: Salta Capital, Los Andes, San Martin y  General Güemes.

-¿Cuáles fueron los resultados del estudio?

Tomamos cinco tópicos de personas de salud adolescente y que tienen que ver básicamente con la salud sexual, la violencia de terceros, la auto violencia (suicidio), adicciones, alcoholismo, y sobrepeso. De estudios previos y de nuestra encuesta surgen datos alarmantes. Uno tiene que ver con violencia, sobre todo con la violencia de suicidio, ya que vemos indicadores en Salta que dan valores alarmantes, comparando con otras provincias.

Por ejemplo, si uno toma 100 chicos y 100 chicas, cerca de 48 han pensado alguna vez en cometer en suicidio, pero si uno ve la composición por género, la brecha se hace más grande en mujeres que en varones: las mujeres duplican el indicador. Cuando vemos los intentos de suicidio, cerca de un 6% intentó suicidarse y, cuando ve la composición por género, las mujeres otra vez duplican a los varones; el 10% de mujeres pensaron en suicidarse versus el 2,5% de varones. Esto es si se mira a nivel total de la provincia, pero si se mira por departamento, por ejemplo, en General Güemes y Salta Capital estos valores aumentan notablemente.

Esto lo pensamos en términos de qué pasa a nivel de las referencias que tienen los chicos y chicas en la provincia. Al consultarles sobre a quién acuden cuando tienen problemas, encontramos que principalmente son los padres, amigos e internet. Y, por otra encuesta, sabemos que la importancia de contar con los padres está decayendo en la provincia y pensamos que el tema de la protección familiar tiene algún tipo de influencia sobre este tipo de comportamiento.

También preguntamos sobre el tema de adicciones, tabaco, alcohol y drogas y también observamos que si bien Salta no encabeza los valores nacionales, pero si hay un porcentaje bastante importante que invita a llamar a la reflexión.

-¿Pudieron acceder a alguna estadística de suicidio adolescente en la provincia?

No accedimos para este estudio, indagamos en término de conocer la situación global. Lo que yo conozco, no por este estudio sino por alguna tesis que realizó un egresado de la unas, es que hay dos especies de suicidios en el área de antropología;  han tenido que reconstruir los registros porque hay un problema en términos estadísticos. Por un lado, la provincia por decisión de políticas sanitarias decidió en un momento dejar de contabilizar los suicidios.

-¿Qué política sanitaria puede abalarte que no cuentes los suicidios?

Y porque algunas veces se piensa que dar a conocer los números puede generar un efecto de desencadenante. Y está probado por estudios que es así; no obstante también no dar a conocer los datos es no reconocer que es un problema y además siempre hay un sub registro. Sabemos que hay algunos sectores que no tienden a reconocer porque en el fondo hay algún tipo de vulneración de derechos en algunos casos, entonces por estas investigaciones sabemos que hay un sub registro por lo que los estudiantes tuvieron que generar su propia herramienta de conteo, verificando las partidas de defunción y viendo ahí que sucedía. Sabemos indirectamente que es una cifra que también arroja datos preocupantes pero que también tiene un comportamiento por un lado estacional y por otra parte tiene manifestaciones territoriales bastante especificas. En la ciudad se había detectado esta investigación del antropólogo Rodrigo Durán, que dice que había zonas de la ciudad que tendían a tener un comportamiento diferente en algún momento del año; lo mismo en la provincia, que en cierto momento se disparaban por cierta circunstancia, si había algún fenómeno particular o alguna cuestión vinculada a cuestiones de empleos o el sistema educativo, como en San Antonio de los Cobres y Rosario de la Frontera.

-¿Cuáles serían las principales causas de suicidio?

En algunos casos, como en San Antonio de los Cobres, lo que se ha registrado a través de entrevistas y de otras situaciones, es que la posibilidad de un horizonte laboral, de integración y desarrollo posible tenía que ver con Gendarmería, entonces muchos chicos y chicas no pueden acceder porque eso requiere de evaluaciones y un sistema de ingresos que no es universal y que generaba muchas frustraciones y que generó, en algún momento, este tipo de intento de suicidios. Pero esto es a nivel de interpretación.

-Los resultados de violencia a terceros…

La violencia auto infringida es un dato llamativo que aparece en la provincia de Salta con un sesgo destinado al género: son más las mujeres que los varones. La otra dimensión de la violencia es aquella hacia terceros, como peleas y patotas; ahí los varones encabezan los indicadores. También Salta presenta datos muy por arriba de la media nacional, parecidos a las provincias patagónicas, pero con los varones motorizando ese tipo de comportamiento, sobre todo lo que son agresiones y peleas. Esto es en las 4 localidades estudiadas.

-En estas peleas, ¿cuánto tiene que ver el alcohol?

Tiene mucho que ver; si bien no hemos logrado meterlo como factor explicativo, tiene mucho que ver. El consumo del alcohol es más importante en las mujeres, sobre todo en los centros urbanos como Salta Capital y General Güemes, a diferencia de los Andes donde los varones son los que consumen más alcohol. No logramos establecer los motivos, porque muchas veces las peleas son en patotas y está metida algún tipo de adicción pero también situaciones territoriales, de estatus, de disputarse simbólicamente algún tipo de espacialidad social.

- Los resultados sobre adicciones ¿qué inidcan?

A nosotros lo que nos llamaba la atención, es que el tabaco y el alcohol aparecen como la primera sustancia que se consume. De cada 10 chicos, más de la mitad consumió alguna vez, de nuevo las mujeres encabezan esto, no de manera de duplicar pero si de sacarle un 5 % de diferencia a los varones. En el tema de las drogas estamos cerca del 38%, los varones encabezan el consumo de drogas por sobre las mujeres. El tema del tabaco tiene un comportamiento similar al del alcohol, son más las mujeres que dicen haber consumido más que los varones.

-El informe brinda una explicación o, a partir de los datos recabados, se comenzará a trabajar?

No, no consultamos el motivo, sino que queda como una plataforma para brindar un poquito más. Esto confirma algún otro estudio, permite pensar qué pasa con el tema de género en la provincia, que habla de violencia de género y que hay ciertos cambios que están impactando  entre géneros y que atraviesa las generaciones; uno que observa la relaciones y la violencia entre parejas, matrimonios; también tiene un corelato con una necesidad de afrontar mayores riesgos en otras generaciones. Nos llama la atención lo que vemos en estos datos, además de pensarlo a nivel estructural de las relaciones en la provincia.

-¿Qué dice el informe sobre salud sexual en los adolescentes salteños?

Vemos el tema de los cuidados en relaciones sexuales. Consultamos si tuvieron relaciones y el 44% nos dijo que sí. Los varones son más activos que las mujeres; la edad de iniciación en los varones es cerca de los 14 años, mientras que en las mujeres es a los 15 años y otro tema preocupante es el tema del cuidado en la relación.

Por otras encuestas sabíamos que Salta encabeza el tema de no usar condón, lo que la pone en primer lugar a nivel nacional. Lamentablemente comprobamos esto: cerca de un 25%  no se cuidó en la última relación sexual, y de nuevo acá las mujeres aparecen encabezando estos porcentajes, cerca del 28% dijo no cuidarse, cifra que cae al 16% en los varones.

-La encuesta tuvo en cuenta los motivos de la falta de cuidados? Tiene que ver con factores, culturales, económicos o de acceso?

Nosotros no preguntamos, pero sí consultamos cómo es la relación con los servicios de salud, y ahí notamos que hay varias barreras. En particular nosotros completamos la encuesta con estudios de entrevistas a funcionarios, representantes de ONGs, y lo que nos dicen es que está pendiente la salud adolescente y sobre todo la educación sexual de los chicos y chicas en la provincia.

No sabemos por qué no usaron los chicos protección en esos momentos, lo que sí sabemos es que hay dificultades de acceso a los métodos de cuidado de salud reproductiva, porque si bien hay programas que te facilitan información y los materiales, condones y DIU, entre otros, sabemos que la disponibilidad depende del jefe de los centros de salud. En algunos lugares está disponible para sacarlos y en otros no; en algunos lugares hay consultorios que reciben a los adolescentes, que se adaptan a los lenguajes y en otros no. Falta de privacidad; algunos sectores de salud piden a los adolescentes que vayan con un adulto mayor, padres o madres, y no los reconocen como sujetos.

-¿El acceso al sistema de salud en cuanto a la salud sexual reproductiva fue analizado en el estudio?

Sí formó parte del estudio y ahí pudimos detectar distintos tipos de motivos en los accesos de los sistemas de salud entre los cuales está la salud sexual reproductiva. El tema de turnos, de espera, el miedo y la vergüenza de los chicos de poder demandar o solicitar información, la desfinancia. Hay muchos factores que hemos logrado verificar y cuantificar en los distintos departamentos.

Globalmente establecimos que hay mucho para trabajar en términos de capacitación, en términos de permitir el acceso a los métodos de cuidado de salud sexual, porque de otro modo no se explican los altos índices de embarazos adolescentes -que si bien nosotros no encuestamos sobre eso- de las entrevistas a personas que trabajan con adolescentes surgió que las principales problemáticas del sector son el embarazo adolescente, el suicidio y las adicciones.

-¿Qué otras barreras detectaron en el sistema de salud adolescente en la provincia?

Nosotros pudimos dar cuenta, además, de los problemas presupuestarios, de falta de personal y la cobertura que a veces tienen los servicios de salud. Vimos que tienen más disponibilidad los del área urbana, pero si uno se va al interior o a la parte rural, o si quiere averiguar qué pasa con el pueblo indígena, no es lo mismo. Se está viendo la problemática de Salta Capital, pero en el departamento General San Martin o de la zona alta, vemos que hay otra problemática, otras variables que hay que incorporarla. Hay cierta expectativa que tienen los adolescentes vinculada a lo que ellos necesitan, lo que ellos consideran que son las atenciones de los centros de salud que están un poquito por debajo a lo que el sistema ofrece.

-El estudio fue realizado sobre la población escolar, pero ¿qué pasa con los no escolarizados?

Nosotros logramos distinguir lo que son los estudiantes escolarizados porque básicamente la ubicamos en ese sector, pero pudimos ver la problemática de los no escolarizados que es algo diferente. Los chicos que no van a la escuela tienen problemas de adicciones que se ven más agravados porque tienden a combinarse con otros temas; por un lado el tema de la violencia hacia terceros, o institucional (que son chicos perseguidos por la policía) y vemos que no hay ahí una política de atención que dé cuenta de una problemática de chicos.

Hay problemas de adicciones combinados con violencia, y también ciertos riesgos de lo que hace a la sexualidad de estos chicos que también incorpora otra variable que complejiza la situación. También nos contaban los problemas que tienen para acceder al servicio de salud porque muchas veces, cuando saben que son chicos problemáticos, el sistema de salud tiende a expulsarlos de alguna manera o tiende a hacerlo más difícil y eso también nos coloca en otro tema que es la salud mental.

-¿Qué puntos trabajaron sobre la salud mental adolescente en Salta?

La encuesta no indagó sobre los problemas mentales de forma directa; si bien uno puede entender que los intentos de suicidio tienen alguna vinculación, pero sí lo hicimos indagando a los responsables del área y vemos ahí con preocupación una discontinuidad de iniciativas y de políticas. De hecho, el área de salud, en los últimos 7 u 8 años sufrió muchos cambios, en algún momento fue Secretaría y hoy es una coordinación, antes dependía del área de Derechos Humanos y luego pasó al área de salud pública. Esto implicó una discontinuidad y cambios de las perspectivas. Lo que vemos con preocupación es que hacen faltas políticas públicas para el sector y estos vaivenes hacen que exista un poco de improvisación y otro poco de discrecionalidad.

Nosotros observamos que muchas veces la capacidad de influir o diseñar o de definir objetivos que atiendan la problemática de la salud adolescente está atada a las cuestiones de la cotidianeidad, amiguismo, de la discrecionalidad que atentan seriamente a establecer objetivos comunes y acciones que largo plazo o mediano plano que sean observables, que den resultado y que de alguna manera permitan hacer evaluaciones y ajustes para poder articular mejor.

-¿Qué utilidad se le va a dar este informe?

La aspiración que uno tiene es que esto pueda servir para transformar la realidad. Los informes se elevaron tanto al gobierno nacional como provincial, y a cada una de las áreas correspondientes. Forma parte también de las recomendaciones que se hace al país y a la provincia, y entendemos que esto debería disparar acciones de modificación y de diseño de políticas públicas