IMPERDIBLE

Presentan en Salta el libro “La partitura plural”

El mismo pertenece a María Neder, una porteña radicada en Campo Quijano. La cita es este jueves 11 de abril a las 19.30 en Caseros 460
lunes, 08 de abril de 2019 · 20:47

SALTA (Redacción) – Este jueves 11 de abril se realizará la presentación del libro “La partitura plural" a las 19.30 en la Sala Mecano de la Casa de la Cultura - Caseros 460. Este nuevo libro pertenece a la escritora porteña María Neder, radicada en Campo Quijano.

 “La partitura plural” es un libro antología de 29 músicos instrumentistas aunados en testimonios y entrevistas que versan sobre la relación con la literatura y sus propias creaciones. Los temas rozan la intimidad de la composición musical, el sonido, el silencio, la escucha de cada uno de los integrantes. Incluye cuentos, poemas y recomendaciones musicales de cada uno. Hilda Herrera, Juan Falú, Matías González, Quique Sinesi, Lilián Saba, Nora Sarmoria, Raúl Malosetti, Mono Hurtado, Bernardo Baraj, Mono Fontana, Mariano Agustoni, Quintino Cinalli, son algunas de las voces de este libro.

El evento incluye jazz en vivo a cargo de los músicos de la Sinfónica de Salta, Martín Misa y Eugenio Tiburcio en clarinete.

Esta presentación fue anunciada con la presencia de la poeta -recientemente fallecida- Teresa Leonardi Herrán, por lo cual la autora -María Neder- hará un recordatorio de su figura. Luego hablarán sobre el libro la escritora Liliana Bellone y el músico-poeta Marcelo Sutti. 

“La partitura plural” fue presentado el pasado 26 de marzo en Córdoba, en el marco de la Fiesta de la Palabra, en el Cabildo de la Ciudad (como parte de las actividades del CILE).

Posteriormente se presentará en Buenos Aires el 15 de Mayo en Hasta Trilce, con música a cargo de la pianista Silvia Teijeira y la vientista Eliana Liuni. Participarán también Lilián Saba, Mono Hurtado, Mariano Agustoni y, cerrando el evento: Juan Falú.

 

ENTREVISTA A MARÍA NEDER POR SU LIBRO “PARTITURA PLURAL”, CÓRDOBA, BABEL EDICIONES, 2019

Por Liliana Bellone

Sin duda el género de la entrevista se plantea como uno de los más eficaces  de la comunicación, con finalidades informativas, didácticas, cognitivas, psicológicas, y, como en el caso que nos ocupa, artísticas y literarias. La escritora  María Neder, poeta,  novelista, ensayista periodista y difusora cultural de amplia trayectoria  ha elegido este modo de comunicar. Desde el diálogo entre el entrevistador y el entrevistado, repetiremos, de algún modo, la metodología de su libro.

1-  ¿Cómo nace la idea de plasmar en un texto la experiencia que realizaste a través del diálogo con  destacadas personalidades de la música y el canto argentino y latinoamericano?

Mi relación música literatura viene de la infancia. Aprendí piano antes de aprender a leer y escribir. Me recibí de profesora de Música mucho antes de egresar de la Licenciatura en Letras de Buenos Aires. Este dato no es anecdótico sino la sustancia que además impregna ciertas elecciones literarias, la poesía, la lectura y el Ensayo sobre obras de Daniel Moyano o de Felisberto Hernández, este último como el guía que enseña la escritura musical en términos netamente literarios. Sin embargo, la respuesta puntual a tu pregunta es: “la escucha”, el comienzo. En literatura y en música. Toda buena lectura es “una escucha” (del autor o de sus personajes) y viceversa: toda atenta escucha musical es la lectura de un relato, lo que un músico está diciéndonos. Ese diálogo de emisor-receptor se inicia  en la escucha o lectura silenciosa (la que permite “oír” a quien escribe).

La segunda parte de tu pregunta respecto de destacadas personalidades... es algo que agradezco. Tuve la posibilidad (y las circunstancias) de conocer, disfrutar y -por último- difundir esa creación, pude desarrollarla en la producción de mis programas radiales y de la organización de Conciertos de todos los géneros musicales, especialmente con la Dirección Artística de Guitarras del Mundo en la Sede Merlo-San Luis que recibí del querido Mtro Juan Falú. Mi trabajo radial desde 1988 profundizó esa escucha y la atención metódica de la producción argentina post Piazzolla. Hay una riqueza inabarcable, casi desconocida, poco difundida debido a los medios masivos de comercialización de las discográficas. 

Luego, como escritora y melómana obsesa, plasmar en un libro semejante experiencia ha sido una necesidad. Se sostiene en el afán de la reconstrucción, es el camino artístico anterior al disco, anterior a una presentación en vivo. Hablo del camino que conduce a la obra.

Finalmente, elegir el diálogo es elegir la palabra del músico antes que la propia, a esta se suma en varios casos la creación literaria de instrumentistas (aunque luego utilicen la voz como instrumento). Bernardo Baraj ya escribía cuentos, igual que Marcelo Moguilevsky, Gabriel Paiuk fue alumno de Taller Literario a los 17 años, su poesía nunca fue un complemento ni su creación musical (premiada en Berlín) es un emergente de la creación literaria.

También esta idea “nace” y crece con la confianza de quienes la componen, que aceptaron inmediatamente una charla partiendo de estos contenidos poco abordados. Y no quiero olvidar y agradecer a narradoras y poetas que descubrieron esta vibración interna en mis libros  anteriores de poesía, en mis ensayos literarios, fueron quienes señalaron esta constitución o cosmovisión que me interesa reflejar, incluso en fragmentos autobiográficos que incorporé. 

2-  ¿Cuáles son las pautas para la elección de los artistas para entrevistar? ¿Te guiaron tus preferencias musicales y poéticas o pensaste en un canon establecido?

Las pautas han sido muy puntuales: escuché atentamente sus músicas. La experiencia de oírlos una y otra vez, o verlos en vivo, ha sido lo más importante. Encontrar la narrativa musical me condujo a un conocimiento de la voz instrumental, “el sonido propio”. Todo es anterior a mis preferencias musicales y poéticas. Con esto, confirmo que no tuve en cuenta ningún canon establecido, aunque reconozco mayor presencia del jazz argentino, aún con la fuerte impronta de nuestro folklore nacional (incluyendo aquí la milonga, el candombe, el tango, además de los géneros entendidos comúnmente dentro del ámbito folklórico). De la misma manera: en esa mayor presencia del jazz argentino (que existe y es diferente al resto del jazz en el mundo) está la importancia de la escucha de la llamada “música clásica”, esa formación da una impronta. 

Te doy un ejemplo: escuchar atentamente a un músico que ha tocado con Dino Saluzzi y que manifiesta haber aprendido tanto -me refiero a Matías González- permite entender su trabajo interpretativo en un solo de bajo del tango “Los Mareados”, en vivo, hace más de veinte años. En la escucha está la lectura de un decir propio. Toda música tiene un texto que muchas veces agrega lamentos, decires o silencia palabras, en ese tango con letra cantada y en otros. El abanico es amplio y misterioso, como en la poesía.

3-   ¿Hay algún parámetro estético que buscas destacar?

Hay la relación entre la palabra y el sonido. El sonido entendido como la voz interior del artista, la palabra no pronunciada. Por eso los tres ejes del libro se sostienen -a partir  del instrumento- en la escucha, el silencio (tan necesario en poesía como en música), el silencio -aclaro- en la vida y en la interpretación. Por último, el tercer eje: la improvisación, esa capacidad que supera el mejor registro que puedas imaginar. No se refiere al jazz, la improvisación en jazz surgió en el siglo XX, y es necesario recordar que Mozart y Bach improvisaban. Considerar también la tremenda fluidez compositiva en las improvisaciones guitarreras de Juan Falú, cada tema una versión diferente, igual que Piazzolla o Saluzzi, cada quien, en su estilo, con su propia voz inconfundible.   

4- La música, la poesía y el arte revisten una dimensión ética. ¿Destacas también este aspecto en las entrevistadas/entrevistados?

¡Absolutamente! Desde la elección y posterior convocatoria. La dimensión ética concluye en Arte sin tecnicismos impuestos. Podrá haber juego instrumental, fraseos, búsqueda rítmica en poesía pero siempre en cada obra aparece esa dimensión que es creación genuina desde el silencio.

5- ¿Podrías explicarnos el porqué del título del libro?

Aquí hay dos respuestas debido al origen del libro. Es una “partitura plural” porque el mismo ritmo es ejecutado en diferentes instrumentos. Los sonidos -las voces- se entrecruzan, se preguntan, se responden. La partitura (esa página que indica la narrativa musical) es plural, no una suma de personas. En estas páginas hay un “nosotros” nacido en cada instrumento que dialoga con otros. A propósito: me gusta que en la tapa del libro se anuncie “entrevistas / testimonios / acordes / poemas / contrapunto”. Porque se trata de cruces, sintonías, vuelos, voces que confluyen en el universo de referencias ligadas al proceso de la mente poética. Por ejemplo, un vientista dice “me influenciaron Rajmáninov, Miles Davis..., músicos con los cuales conviví”, estas palabras dicen mucho sobre la pluralidad vital y expresiva que somos.  

La segunda respuesta -creo necesaria- es aclarar que este libro es la “Primera Antología de Músicos Argentinos corregida y ampliada”. En 2014, el hijo del narrador Néstor Sánchez (con intención de aunar algunos textos narrativos de su padre) me convenció para su proyecto, accedí. Luego me cuestioné y -aún celebrando en la Biblioteca Nacional- el resultado editorial y literario fue un fiasco. A los pocos meses, varios integrantes impulsaron y apoyaron este nuevo libro. Quité músicos y textos de escaso valor literario. Sumé diez entrevistas de gran riqueza, poemas y anécdotas. “La partitura plural” (el nombre) nació en 2008. Fue un proyecto demorado que retomé al dar con el editor adecuado, correcto, entusiasta, respetuoso.

 

6- La interrelación entre música y poesía es evidente a lo largo del texto. ¿Hay algún tramo en los dichos de las entrevistadas / entrevistados donde pueda advertirse a modo de ejemplo este diálogo?

Sí, por supuesto. Hay muchísimos tramos en el libro. Algunos parecen más concisos que otros, más explícitos también. Es lo que se despliega en “La partitura plural”. Pero esto no relaciona la creación literaria del capítulo “La palabra des-plegada”, pues allí hay escritura en tanto expresión íntima de una persona que compone música y textos sonoros.  También cabe destacar que la mente del músico es casi idéntica a la mente del poeta. Aunque a veces el ejercicio intelectual de la palabra puede diluir la asombrosa capacidad de transitar esa zona supra racional que músicos y poetas nos legaron. Abundan estudios y ejemplos científicos.

7- ¿Quiénes son los destinatarios de estos diálogos? ¿Hay una búsqueda de un “lector ideal” en el sentido que marca Umberto Eco?

Quien lee acepta su rol o anticipadamente lo niega. Lo sabemos, lo vivimos. Es el mismo comportamiento que un oyente: o escucha (lee) o se queda en el ronroneo del pensamiento.

Ahora, respondiendo a tu pregunta, sí, hay destinatarios: “melómanos y oyentes interesados en nuevos enfoques de ejercicio estético acerca del sonido...” -se propone en la contratapa-. El lector al que refiere Umberto Eco se construye en el acto consciente. La “pluralidad” del objeto lingüístico provoca a rearmar este libro, deconstruir, asociar los guiños o mensajes tácitos que laten en cada instrumento. Aparecieron voces narrativas, íntimas, y contenidos tácitos. Un buceo musical. Las aproximaciones a lo enigmático se ofrecen para lectores con algo más que curiosidad y también satisface la inmediatez de la mera curiosidad.

8- ¿Mantuviste tus preguntas abiertas para que el receptor se explaye, en la instancia de la comunicación oral, o las adaptaste de alguna manera para los lectores en la transmisión escrita?

Mantuve las preguntas (en ciertos pasajes cuento cómo me sentí ante cada instancia). Trabajé de manera obsesiva en las desgrabaciones, con el afán de trasladar los tonos de cada conversa, las dudas, las respiraciones, incluso las risas. No hubo “adaptación para lectores”, sí cuidado para que quienes integran el libro se expresen con el plus necesariamente coloquial, ameno.   

9- ¿A qué conclusiones arribaste luego de cada entrevista en particular y del conjunto?

No sé si son conclusiones o satisfacciones finales. Encontré en cada entrevista y en cada testimonio lo mismo que había percibido en “la escucha” anterior a mis invitaciones. Todo se inicia en melodías, ritmos, palabras, tonos, silencios, vida. Abordé un camino, paso a paso, encuentro a encuentro. En el acto de desgrabar charlas de más de una hora se produce un llamado a oír nuevamente, quería descubrir qué sonaba en algún silencio de la charla, si era un pensamiento o un ir al encuentro, hubo músicos que en plena entrevista sacaban su instrumento para decir algo específico -muchas veces interrumpí la desgrabación para oír temas o arreglos musicales que me facilitaran la mejor traslación de cada voz a la palabra escrita. Arribé al lenguaje por antonomasia: la música, dentro de mi instrumento: la palabra antidogmática, vagabunda como la de Felisberto Hernández, sin ir más lejos.

10- ¿Tienes algún otro proyecto semejante? ¿Qué propuesta puede surgir a partir de esta publicación?

A partir de este libro siento lo inabarcable. Las ausencias, otros circuitos. El porcentaje de mujeres instrumentistas es considerablemente bajo, las mujeres se despliegan más en el canto. También hay una cantidad de músicos de altísima calidad en la provincia, quisiera lograr  charlas, reuniones, hasta ahora no se dieron, prefiero el encuentro en vez de entrevistas virtuales. Te aseguro que no es lo mismo oír en vivo el silencio de un músico mirando un piano casual o una guitarra a que te mande una respuesta vía e-mail. De todas maneras, es muy probable que surja en lo inmediato una segunda “partitura” de voces de mujeres. Hay cantoras que además son compositoras e instrumentistas de catálogo, muchas exploradoras de ritmos y sonidos. También me estimula el encuentro con excelentes ejecutantes de la Sinfónica de Salta que exploran ritmos, conocen y son amigos de músicos (no populares) de este libro. Y siempre está esa presencia: la poesía, ahora con un componente vital muy insistente -no buscado- y casi a contramano de los sucesos mundiales: la geografía interior, más allá del espacio-tiempo. 

 

 

Más de