Ciencia y tecnología

María Laura, una genia emergente

Un ejemplo de mujer empoderada, constante y aplicada, que espera convertirse en la primer salteña egresada del Instituto Balseiro
lunes, 08 de abril de 2019 · 11:50

SALTA (Redacción) – Química y Física ¡Benditos nombres! Esas materias que de sólo leerlas, eran simulacro de un apocalipsis. Todos sabemos que en el aula eran contados los que con gusto les abrían la carpeta de par en par, mientras que la mayoría optaba por las hojas hechas un bollito, el borrón y cuenta nueva o el profesor particular. A veces pienso que exageramos o que no fuimos lo suficientemente curiosos. Albert Einstein, alteró la historia humana (para bien) y aún perdura nítido en la memoria de todos pero no sólo por ser un genio, creador de la Teoría de la Relatividad, sino porque sus pensamientos y decires modificaron el concepto de gravedad, así como movilizaron lo que habíamos dado por hecho ¡Craso error! Dar por hecho, en un mundo que de constante sólo tiene el cambio.

En buena hora una generación parece reunir las cualidades de un genio: humildad, interés, curiosidad y constancia. María Laura Cruz es parte de esta camada. Nacida en Salta y con 23 años, adora la natación y asegura es su deporte favorito, al igual que ver películas o distraerse con amigas. Pero una historia viene consigo y la vuelve motivo de lectura. Laura se encuentra cursando el ultimo año de Ingeniería nuclear en el Instituto Balseiro, el cual queda en Bariloche.

"La ingeniería nuclear se trata sobre investigar la radiación y energía nuclear, para poder utilizarla en procesos de fabricación, medicina, generación de energía y muchos otros mas", explica Laura.

Si bien, no son carreras de corte tradicional, claramente son la demanda del presente y ni hablar del futuro venidero, con la tecnología interpelándonos de pie a pa y en las intermediaciones de una aldea global, con las mismas necesidades y urgencias. La apuesta es grande, la entrega aún más, entonces la recompensa lo será.

Que la curiosidad te mate

Así y todo, se necesita motivación, impulso y audacia para entregarse a un mundo tan misterioso y complejo como el de las ciencias.

"Mi motivación hacia las carreras de ciencia surgieron a partir de los cursos "Física al alcance de todos" que dicta el profesor Daniel Córdoba en la UNSa, todos los sábados a la mañana. En este, se aprende a convivir con el "no entiendo", a no avergonzarse sobre ello y aprender a superar los miedos cuando no te salen bien los ejercicios para poder llegar a la solución correcta de manera independiente o con ayuda de los demás. En este curso se incita a la curiosidad, lo cual a mi parecer es algo necesario en el área de ciencias, y creo que es lo que me llevo a optar por carreras de este tipo", explica.

Para Einstein, lo importante es no dejar de hacerse preguntas y conservar el talento de la curiosidad tanto como el de la imaginación como las herramientas para el aprendizaje, la enseñanza, la educación al fin, algo que desde hace tantísimo parece faltarle a las aulas.

Las prácticas del sistema educativo actual datan de tiempos anteriores, hablamos de la revolución industrial, que ya poco tiene que ver con lo que acontece en el presente. Si bien esto no sucede a nivel global, al menos de este lado del charco, me consta es necesario replantear los paradigmas con los cuales regirnos. Paulo Freire, un influyente pedagogo y uno de los más importantes teóricos en el ámbito de la educación del siglo XX, pensaba: "las maestras y los maestros democráticos intervenimos en el mundo a través del cultivo de la curiosidad”. Cosecharás lo que siembras, dicen. Laura es el ejemplo de una buena cosecha que llegó al Instituto Balseiro, palabra mayor.

"Me entere del Instituto  en los cursos de física que mencione anteriormente. En este, chicos que habían participado en el taller y que estaban estudiando en el Balseiro contaban sus experiencias y sobre cómo era la vida allá. Inicialmente no tenia pensado ir a ese instituto, pero una materia de la carrera de Ingeniería Química que estudiaba en la UNSa se toco el tema de producción de electricidad a partir de la energía nuclear. Fue ahí cuando me atrajo por completo el tema, y decidí postularme. Una vez decidido lo que quería, me contacte con Daniel Córdoba (sabía que el preparaba a los alumnos para el ingreso) para comenzar con la preparación del examen. Comencé a prepararme a mediados de marzo, y rendí el examen a mediados de Mayo. Una semana después me llegó un mail que decía que había pasado a la etapa de entrevista, la cual la realice en Buenos Aires. Luego de otra semana, ya me había sido seleccionada para el ingreso 2016", recuerda con la misma emoción que la atravesó  en aquel momento pero ahora, pronta a recibirse.

El Instituto Balseiro, es público y gratuito, resultados del convenio firmado entre la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo). A la vez, el Instituto Balseiro es una unidad académica integrada al Centro Atómico Bariloche (CAB) que cuenta con  laboratorios de punta en investigación y desarrollo a los que los estudiantes del instituto tienen acceso para realizar prácticas.

La misión de esta institución de aportar de un modo sustancial  al crecimiento del país en Ciencias y Tecnología a través de la formación de  científicos y tecnólogos tanto en el área nuclear con fines pacíficos como en la no-nuclear. Estos logros se alcanzan a partir del fomento y concreción de actividades académicas de alto nivel. Además todos los estudiantes del IB reciben becas completas de la CNEA, lo que les permite una dedicación plena al estudio.

"A mi me encanta porque interactúas mucho con personas interesadas en lo que a vos te gusta, y se arman charlas interesantes alrededor de temas que son de interés común. Algo que note en el instituto, es que nadie tiene problemas en enseñarte lo que sabe, es mas, lo hace con un entusiasmo que te lo contagia", explica con el deleite propio de alguien que descubrió algo bueno, algo nuevo, algo distinto.

De este modo, entre profesores y estudiantes se forma en un ámbito estimulante de investigación científica y desarrollo tecnológico de vanguardia, apostando a profesionales con una actitud crítica y con capacidad para resolver problemas novedosos y de alta complejidad. Como bien dicen desde la institución, estudiar aquí es diferente.  Diferente no implica que sea fácil.

"Sinceramente, siempre tuve mis inseguridades, de no poder llegar a cumplir con los requisitos que impone el instituto, de no estar a la altura. Lo peor que me paso fue no ver frutos de las horas de estudio, son momentos en que me sentí muy incapaz de seguir con la carrera que tanto había soñado. Pero afortunadamente, siempre tuve a mi lado a mis amigos y profesores del instituto apoyando y dándome ánimos para no rendirme, y dándome una mano en lo que mas me costaba. Así también mis padres y mi familia, siempre deseándome lo mejor desde la distancia. Fue lo necesario para levantarme, y no darme por vencida", revela.

Contra viento y marea, con humildad y esfuerzo, hablar de Laura es hablar de una misión cumplida, tanto desde el Balseiro, como desde la óptica de su profe Córdoba y claro, para ella misma. Pero, fiel a lo que le enseñaron y transmitieron a lo largo de estos años, si bien un ciclo se acaba, nuevas preguntas empapan el escenario.

"Me gustaría que la gente se interiorice más sobre el tema de relacionados a la energía nuclear. Es algo que es muy temido y poco aceptado por la sociedad, lo cual es una de las grandes preocupaciones para la gente que trabaja en el sector nuclear. Es nuestro trabajo hacer que la gente cambie de opinión al respecto, y es algo en lo cual tenemos que seguir trabajando", asegura y agrega: "personalmente, quiero poder ayudar a la gente con los tratamientos contra el cáncer que ofrece el área nuclear, y hacer que estos tratamientos puedan llegar a la mayor cantidad de personas a un costo accesible".

Una mujer atómica, un patrón que empieza a consolidarse

Diversas luchas se actualizan constantemente y son mujeres las que toman protagonismo, sea desde el anonimato o desde espacios públicos. "Las mujeres podemos realizar todas las metas que nos proponemos. Espero que otras mujeres se animen a las carreras de ciencia, porque si yo pude, cualquiera puede. Yo no soy una chica inteligente, no todo me resulto sencillo , todo lo que logre fue con mucho esfuerzo y dedicación, y todas las personas que me conocen lo pueden asegurar. Es un logro personal muy grande, cosa que en un momento no pensé posible. Y pienso que todos los sacrificios que tuve que realizar, valieron la pena completamente", admite, animando a otras a hacerse eco, entendiendo que para forjar una realidad diferente, hay que caminar distinto.

"Todas pueden lograr cualquier cosa que se propongan, con mucho esmero y dedicación. Se trata de ponernos las pilas y luchar por lo que deseamos. Luchar por nuestros sueños, sin importar lo que digan los demás", afirma, rotunda y sensible al mismo tiempo; y es que detrás de una ingeniera, o a la par de esta versión, hay una mujer aguerrida, capaz, comprometida y apasionada.

"A mi parecer, tenemos las mismas posibilidades que los hombres en este ámbito. No hay limitaciones intelectuales, tenemos las mismas capacidades que los hombres. Según mi experiencia, no pase por ningún momento por el cual me haya sentido o me hayan hecho sentir inferior a los hombres. En el instituto, los hombres y las mujeres trabajan a la par, sin ninguna distinción. Creo que mas mujeres deben animarse mas a las ciencias duras, perder los miedos, porque las barreras que antes teníamos, ya no están", analiza.

De hecho, en Salta son más de los que pensamos, aquellos que se lanzan y abrazan la oportunidad de abrirse al mundo. "Creo que las condiciones están muy bien dadas en el taller de Daniel Córdoba, ahí se incentiva a que los chicos vean con otra perspectiva a la ciencia, no desde el punto de vista que se dan generalmente en los colegios. Esta labor del profe llevo a que Salta se convierta en una de las provincias con mayor presencia en el Instituto Balseiro", subraya, invitando a que todo aquel que se sienta entusiasmado con las ciencias o sienta curiosidad sobre ella, asista a las clases que dicta Daniel los sábados por la mañana.

Tras esta charla, me animo a pensar que todos tenemos algo de científicos y locos, "cientilocos", que las ciencias son una actitud ante la vida, una forma de verla y de llevarla, que incita al prueba y error.

"El mundo de las ciencias es muy interesante, a mi parecer. Hay mucho por aprender y mucho por descubrir. Nunca terminas de saber todo, y es un constante aprendizaje" enfatiza.

"Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad", dijo el físico alemán. A lo que Laura, respondió: "cuanto más dura sea la batalla, más dulce será la victoria".

Claro está: Genio se hace, no se nace.

Charlas interactivas

Laura brindará charlas sobre el instituto Balseiro (sobre el ingreso y las carreras que ofrece). La primera será este viernes 05 de abril, a las 10 horas en el Micro cine de la Facultad de Ingeniería de la UNSa, y el sábado 06 de abril a la mañana en el taller de Daniel Córdoba.