Emprender, la tarea pendiente de una generación

Emprendedurismo: las ideas como disrupciones creativas

Conversamos con Cecilia Flores, emprendedora y cofundadora de la corporación Webee, nos sumerge de lleno en las nuevas tendencias laborales y sociales
miércoles, 26 de septiembre de 2018 · 17:39

Emprender es un verbo de uso cotidiano en la contemporaneidad, propio de una nueva ola tecnológica y de una evolución social que lo vuelve necesario y urgente en su práctica. Comúnmente se define como la capacidad de crear y actuar de manera eficaz, eficiente, disciplinada y autogestionada en un proyecto individual o colectivo. Es la idea inquieta e innovadora que emerge en una mente, la que su vez, se declara permeable al cambio y lo suficientemente valiente para correr el riesgo y aventurarse en el camino del emprendedurismo.

Un ejemplo de inteligencia, ingenio y fortaleza aplicada, el verbo emprender en persona, es Cecilia Flores. Salteña, residente en Estados Unidos desde el 2013 y co fundadora de Webee, una empresa dedicada a proporcionar implementación de IoT, "el internet de las cosas" - interconexión digital de objetos cotidianos con Internet- e inteligencia artificial para desarrollar soluciones de marca y optimizar la acción de las empresas clientes en el mercado. 

"En el año 2013 comencé a trabajar para ayudar al equipo a bajar a tierra el concepto de la idea tecnológica. Al comenzar a entender la tecnología y el poder que ésta  nos da para cambiar cosas me comenzó a apasionar, es decir, comprender el lenguaje tecnológico y aplicarlo a diversos aspectos de la vida", explica Cecilia, recordando esa motivación primaria que trajo consigo toda una revelación. 

"Yo venía del mundo corporativo, de muchos años de aprendizaje y me tomó muchos años tomar el envión y animarme a dar el salto a dedicarme solamente al emprendimiento, pero finalmente me animé porque sabía que había algo en mí que estaba incompleto y pendiente. Entendí también que emprender es un proceso y en cada persona se da de diferentes maneras, no es necesario soltar todo y saltar al vacío, se puede emprender e ir probando de manera parcial hasta sentir que es el momento", analiza. 

Para Cecilia, y con la experiencia a su favor, emprender significa comenzar algo, un proyecto o trabajar en la ejecución de una idea, pero hay algunos elementos clave que deben estar presentes como la capacidad creadora y los objetivos claros. "Me refiero a la capacidad de crear donde algo no existe y plantear los objetivos que permitan ir midiendo los pasos de esa creación", agrega. 

En este proceso que implica hacer una inmersión personal e íntima para reconocer lo latente, las ganas intermitentes o las necesidades más profundas, dilucidamos el concepto de Comunicación Disruptiva como una teoría inherente a la práctica. "El concepto de disrupción significa generar una ruptura brusca, en tecnología es una innovación que genera que productos o servicios que existían de una manera desaparezcan para dar lugar a algo nuevo. Por ejemplo, la tecnología celular que hizo que la línea fija sea obsoleta y desaparezca", profundiza. "La disrupción es inherente al proceso de emprender ya que la búsqueda de resolución de problemas de una manera innovadora es cuando surgen las disrupciones que facilitan nuestra vida", agrega Ceci trazando un paralelismo entre las palabras que conforman el ABC del emprendedor. 

Charlas, conversatorios, talleres y demás se multiplican en diferentes países dando a conocer este lenguaje y a sus referentes, generando incentivos, fomentando su práctica y promoviendo hacer de una tendencia ya global una elección a la mano de cualquier persona.  De hecho, a nivel nacional, y con un contexto económico y social muy particular, es la autogestión, “ser nuestros propios jefes”, emprender una idea el remedio que busca contrarrestar los efectos contradictorios de políticas de Estado no sustentables en el tiempo, a lo que se le agrega el hecho de que hay fondos públicos o privados que buscan fomentar estos procesos.

"Creo que hay una vuelta de rosca al concepto de trabajo. Las nuevas generaciones tienen un concepto diferente de "éxito" que pasa más por el balance de la vida y el trabajo. Esto da lugar a una mayor movilidad laboral y la idea de emprender proyectos personales en esa búsqueda. Las nuevas generaciones tienen una visión más integral de la trayectoria profesional y no como un fin sino como un camino con varios giros. Las redes sociales y la movilidad acortan las fronteras dando lugar a más información y más posibilidades", reflexiona. “Por otro lado, la estructura convencional de las organizaciones de mayor tamaño, muchas veces quedan atrapadas en procesos burocráticos que no fomenta la creatividad y la innovación. Los emprendimientos y la asociación con equipos de estructuras más pequeñas pueden darles ese dinamismo que necesitan para seguir innovando", asevera. 

Como todo proceso, es de carácter experimental y eso implica lo que en marketing llaman análisis FODA: fortalezas + oportunidades + debilidades + amenazas. “Creo que la evolución del emprendedurismo es positiva por donde se vea, generar ideas, darle forma, generar movimiento económico y por qué no ideas que cambien el mundo. Hay un proceso de aprendizaje al emprender que es muy valioso y realmente eleva al emprendedor y a su capital intelectual", señala por un lado pero también resalta las áreas de mejora encontradas, "estas pasan por la seriedad con la que se encaran los emprendimientos, no tener una planificación correcta, no conocer el mercado o la industria con claridad, la falta del establecimiento de las métricas con las que vamos a medir la eficacia de nuestras acciones, etc. No existe la magia y el camino es complejo. La clave es tener la pasión suficiente y disfrutar el proceso". 

Un proyecto emprendido, es una certeza en el camino de vida que elegimos tomar como personas y como profesionales en relación con un entorno. Pero como toda decisión libre implica una responsabilidad, requiere códigos cuidado, constancia y reinvención. Cecilia denomina a esto como "Nutrir a la red", un concepto muy gráfico en esta esfera.

"Se trata de un concepto en el cuál creo con firmeza, que pasa por valorar el proceso de aprendizaje de cada experiencia profesional,  no dar todo por sentado sino agradecer los espacios que nos han ido dando para crecer profesionalmente. Muchas veces quedamos atrapados en el ego de lo que no está bien y nos cuesta ver con claridad el espacio que ocupamos. En esta línea, nutrir a la red es abrirse para devolver lo que uno ha tomado, tomarnos el tiempo de ofrecer nuestra ayuda, de contar nuestra experiencia y darle la oportunidad a otras personas, de la misma manera en que en algún momento alguien lo ha hecho con nosotros. Es reconocer nuestros mentores, aprender de ello y devolverlo a la comunidad", expresa.

 

El emprendimiento conlleva una elección que exige paciencia y autodisciplina, lo que hará que algunos iniciados en la temática duden o consideren soltar las riendas bien habiendo comenzado a vivirlo. Para ellos, Cecilia aconseja tener una visión y un plan. Conocer la industria y el mercado, conversar con los potenciales clientes y formar un plan que tenga claras las métricas de éxito. El plan de ruta es fundamental.

"El emprendedor exitoso debe tener capacidad de autocrítica y no debe tener miedo a fracasar. En Silicon Valley el fracaso se ve como un paso necesario para el éxito. Siempre nos vamos a equivocar, el tema es como lidiamos con eso, y que tan rápido logramos trabajar sobre ello", enfatiza. 

La actualización en la materia es una constante pero el camino de emprender no siempre es lineal, al menos para ella. "No hace falta dejar todo y emprender "a partir de mañana". Hay que estar atentos a las alertas que nos indican que es el momento e ir preparándonos para eso", advierte. 

No hay requisitos ni recetas clásicas de “Doña Petrona” que puedan detallar ingredientes, mezclas, tiempos de cocción y resultados pero si existen herramientas y metodologías que reducen la incertidumbre y nos ayudan a ver si realmente hay o no un mercado para nuestra idea. Según Cecilia, es clave dimensionar los recursos necesarios y armar un equipo que nos ayude a ser exitosos. 

"Es clave conocer el mercado, estudiarlo y estar seguros que la necesidad que vamos a cubrir no es solamente nuestra sino que representa a un mercado atractivo. Hay metodologías puntuales que ayudan a esto", asegura. 

En ese mundo de metodologías y herramientas los últimos tiempos traen consigo recursos digitales y virtuales que se vuelven súper recomendados a la hora de aplicar el emprendimiento. “Absolutamente. Lo fantástico de las herramientas digitales es que hoy podemos validar ideas con cualquier mercado del mundo y acceder a mentores en cualquier mercado. Creo que los grupos de emprendedores (en las redes sociales) que comparten buenas prácticas y cuentan sus casos son muy importantes ya que nos pueden ayudar a acortar pasos", afirma. 

Pero entre tantas ideas como personas existentes hay características fundamentales que delatan tras el primer cruce, el primer intercambio e incluso a simple vista, al emprendedor empedernido. Mark Twain decía que - un hombre con una idea nueva es un loco hasta que la idea triunfa-. Cecilia habla de ese loco emprendedor y lo define  como "arriesgado, soñador, visionario y líder". ¿Acaso te sentís identificado? ¡Manos a la obra! 

Emprender es un camino de ida y mientras charlo con Ceci la invito a volver sobre sus pasos dados y el camino emprendido. ¿Qué le dirías a aquella Cecilia que recién comenzaba y que ahora comparte su experiencia con otros?  "Le diría que disfrute más el camino, que es importante detenerse a revisar tus logros y disfrutarlos", responde sin dudar, dando en la tecla conmigo al mismo tiempo. 

¿Qué harías si no tuvieras miedo?
Es la frase de una gran empresaria que a Cecilia le gusta mucho. "Que cada emprendedor se pregunte en su camino a emprender: ¿Qué harías si no tuvieras miedo?", concluye con una pregunta y la respuesta es un final abierto en manos del lector. Sí, vos, emprendedor de tus sueños.

Charla abierta para emprendedores

Este miércoles a las 18 horas en el auditorio de Grupo OSDE, Vicente López 585.
Entrada gratuita con inscripción previa en: https://goo.gl/forms/b4v8eaG1uAc3EI4D3
Podes colaborar con un alimento no perecedero para el Comedor Infantil “Jesús Te Ama” de Atocha III.