en redes sociales

Villada aclaró que en la Municipalidad “no hay acomodo”

El secretario de gobierno se refirió al caso Cortez Gil y aseguró que ellos cumplen con lo que establece la ley
martes, 22 de enero de 2019 · 09:30

SALTA (Redacción) – Luego de las acusaciones que cayeron sobre la Municipalidad y el Tribunal de Faltas por supuestos favores que se habían realizado en el marco del escándalo Cortez Gil, el secretario de gobierno, Ricardo Villada, desmintió que el organismo sucediese estas cosas, y aclaró que no tolerarán casos de corrupción.

Fue a través de las redes sociales que Villada expresó: “Se dijeron muchas cosas en las redes y también en los medios de comunicación, pero finalmente quedó claro que en #Salta el que comete una infracción, sea quien sea, es sancionado como corresponde @TransitoyProC @GustavoSaenzOK #SaenzGestion #Transparencia #NoHayAcomodo”.

Las declaraciones del funcionario surgieron luego que acusaran al juez del Tribunal de Faltas, Guillermo López Mirau, por haber permitido que Ezequiel Cortez Gil realice el pago mínimo de una multa para poder recuperar su vehículo y carnet de conducir, y así quedar desligado del escándalo que tomó trascendencia nacional.

¿Qué pasó con Cortez Gil?

El hecho por el cual se lo señala a Ezequiel Cortez Gil tuvo su génesis el pasado 22 de diciembre. Aquel día, el joven que se desempeñaba como secretario general en “Tren a las Nubes SFTSE” desde 2016 fue descubierto por inspectores de tránsito de la ciudad cuando conducía en estado de ebriedad.

Pese a las advertencias de los inspectores, Cortez Gil emprendió la huida en su automóvil, cruzando varios semáforos en rojo, hasta una vivienda de barrio Tres Cerritos. Cuando llegó al lugar, el joven descendió del auto, sacó su teléfono y comenzó a realizar llamadas. En ese momento el inspector Francisco Valentín también tomó su celular y comenzó a filmar el procedimiento.

En el video se puede observar al joven en una actitud molesta, y en reiteradas oportunidades se lo escucha decir “Vos no sabes quién soy yo” en un tono amenazante. Ante esta actitud los inspectores pidieron la asistencia de la policía, quienes llegaron y contribuyeron para poder secuestrar el vehículo y el carnet de conducir.