siniestro vial

Se cumplen cinco años de la tragedia de Campo Quijano

Un 19 de enero de 2014 fallecían Ana Belén y Juan Cruz Jurado, Sergio Rodrigo Tapia y Mario Alejandro Liendro, tras un brutal siniestro vial ocurrido en el camping de la localidad
sábado, 19 de enero de 2019 · 09:01

SALTA (Redacción) – Pasaron cinco años, pero el dolor sigue latente. Hoy, 19 de enero, se cumplen cinco años de la tragedia de Campo Quijano. Aquel día Jorge Barrientos conducía su automóvil en claro estado de ebriedad sobre ruta nacional Nº51 y a 135 km/h. En la curva del camping de la localidad perdió el control del vehículo y se introdujo en el predio, embistiendo a un grupo de jóvenes que se encontraban compartiendo una tarde de verano.

De manera instantánea fallecieron Ana Belén y Juan Cruz Jurado, hermanos que habían llegado al lugar para disfrutar un día de las vacaciones. Cinco días después murió Sergio Rodrigo Tapia, otro joven perteneciente al grupo de amigos. A estos se sumó Mario Alejandro Liendro, quien venía en el automóvil como acompañante.

Al respecto Alfredo Jurado, padre de los hermanos fallecidos, dialogó con El Intra, y contó sus sensaciones en un nuevo aniversario. “Se cumplen 5 años de aquel día terrible, trágico para mi familia” dijo, e informó que como homenaje repintarán las estrellas amarillas que habían dejado grabadas en el suelo de la ruta.

Manifestó que desde el día de los hechos sabe que parte de su vida se fue con los jóvenes, y que es muy difícil el seguir adelante. Sin embargo indicó que junto al resto de su familia lo hacen pensando en la pequeña Ambar, la hija de Ana Belén, que sobrevivió al siniestro, y hoy tiene seis años.

Dentro de la tragedia, un milagro

Ambar sobrevivió al siniestro cuando nadie lo esperaba. Aquel día la menor, que al momento de los hechos tenía solo un año, se encontraba en los brazos de su madre. “El destino quiso que Ambar quedara con nosotros, y Ana Belén se vaya” dijo Alfredo, quien todavía no se explica como fue que la menor sobrevivió.

“De los heridos ella fue la que entró con mayor complejidad porque entró en código rojo. Tenía fractura de cráneo, había perdido su primera falange de su pulgar derecho, tenía contusión abdominal, pulmonar, estaba grave, pero gracias a Dios ella quedó sin secuelas” indicó.

Consultado sobre cómo llevó la menor la muerte de su madre, contó que se encuentra muy bien, aunque aclaró que ellos la ven poco por disposición de la Justicia. “Ella está viviendo con su papá. Nosotros únicamente la vemos un fin de semana, un sábado, y al siguiente fin de semana un domingo. La vemos muy poco. Tenemos el régimen de visita que nos otorgó la jueza que es muy poco, son 8hs un sábado, y el próximo fin de semana que nos toca un domingo 8 hs también” lamentó.