INGLATERRA

Trabajó, no le pagaron y se desquitó

Mientras lo hizo, el hombre silbó y gritó 'whoop whoop' al tiempo que arrasó varias casas
jueves, 07 de marzo de 2019 · 12:39

SALTA (Redacción) - Un obrero trabajó y no le pagaron el sueldo del mes, ni del mes siguiente y así varios meses, entonces tomó la determinación de destruir cinco de las casas que había construido y, no conforme con eso, dejo registro de su acción en una grabación de video. Según su testimonio, lo hizo para darle una lección a la empresa que lo contrató y que dejó de pagarle, al parecer, tanto a él como a otros compañeros.

Los daños ascendieron a unas 850.000 libras esterlinas (Foto: Archivo)

Según El Intransigente, el hecho ocurrió en la ciudad de Buntingford, en Inglaterra, y el obrero, de nombre Daniel Neagu y de origen rumano, no mostró un ápice de arrepentimiento, pues mientras llevaba adelante su demolición, cantó y silbó mientras realizaba su grabación con la cámara GoPro.

Daniel Neagu recibió una condena de 4 años de cárcel (Foto: Especial)

Tras este extraño acontecimiento, el hombre de 31 años fue arrestado y se declaró culpable, por lo que fue condenado a 4 años de prisión. Según los medios, el hombre dijo que quería darle una lección a la compañía y por eso destruyó las 5 casas con 2 excavadoras, con daños por el orden de 1.113.666 dólares.

Neagu alegaba que la empresa para la que trabajaba les debía a él y a 6 de sus empleados 16.000 libras esterlinas, equivalentes a casi 21.000 dólares. Por eso, manifestó sentirse “indefenso, enojado, decepcionado y asustado” al ver que no tenía dinero, y tenía esa deuda con sus trabajadores.

"Estos tipos piden 400.000 libras por estas casas, pero no tienen para pagarle 16.000 a sus empleados. Quería darles una lección", explicó, mientras le decía a los transeúntes que pasaban por el sitio, diciendo que no le importaba si alguien llamaba a la policía.

Cuando se le interrogó sobre el motivo de los hechos, Neagu dijo que "lo había hecho porque le debían dinero" y pensó que era más seguro "estar encerrado que afuera". El fiscal que atendió el caso explicó que debido a las amenazas Neagu se sentía más seguro bajo custodia.