Estados Unidos

Triple escándalo demócrata, racismo y abuso sexual

'Virginia será Republicana otra vez en el 2020!'
jueves, 07 de febrero de 2019 · 16:32

Salta (Redacción)-  "Los demócratas están destruyendo al gran estado de Virginia. Si los tres que estuvieran cayendo fuesen republicanos, se habrían tomado acciones mucho más fuertes y contundentes. Virginia será Republicana otra vez en el 2020!", escribió el presidente Donald Trump en su cuenta de Twitter esta mañana. 

¿La razón? Un triple escándalo que tiene al partido demócrata en la cuerda floja en ese estado.

Todo empezó el fin de semana pasado cuando se revelaron una fotos con alto contenido racista del gobernador del estado, Ralph Northam. En la página del gobernador del anuario de su universidad, aparecía la foto de un hombre con una careta de afro al lado de otro vestido con un atuendo del Ku Klux Klan. Así informó el diario nacional El Intransigente

Encima, el gobernador salió el sábado a defenderse en una rueda de prensa, diciendo que ninguno de los dos era él, pero en otra ocasión sí se había disfrazado de afro, para una competición de baile en la que hizo de Michael Jackson. 

Desde el viernes los líderes del partido Demócrata en todo el país, han pedido la renuncia del gobernador. Pero éste se resiste. Quien lo reemplazaría, sin embargo, el Teniente Gobernador (vicegobernador), Justin Fairfax, que es de raza afro, fue acusado esta semana por una mujer que dice que abusó sexualmente de ella. 

Y como si esto fuera poco, el que reemplazaría a Fairfax, el fiscal general del estado, Mark Herring, también demócrata, que había exigido, además, la renuncia del gobernador, dijo esta semana que él también se disfrazó con una máscara afro, para una fiesta de su universidad. 

Con esto, los demócratas parecen haberle servido en bandeja de plata el estado a la campaña de reelección de Trump. Desde que Trump fue elegido presidente, los republicanos perdieron la gobernación y la Cámara de Representantes estatal. 

Virginia es uno de los estados más importantes, pues se le considera un "swing state", es decir, se suma a la Florida y otros pocos, que no aseguran la victoria a ninguno de los dos partidos en las presidenciales. Por eso es previsible que el de esta mañana no sea el último comentario de Trump sobre el tema.