Iglesia

El Vaticano expulsó al cardenal estadounidense McCarrick acusado de abuso

Es la primera vez en la historia que un miembro de la Iglesia es exclaustrado.
sábado, 16 de febrero de 2019 · 10:26

Salta (Redacción)- El cardenal estadounidense Theodore McCarrick, de 88 años, fue expulsado del Vaticano por el Papa Francisco, después de ser acusado de abusos sexuales contra al menos un adolescente hace casi medio siglo. La noticia fue confirmada mediante un comunicado oficial.

Esta se convirtió en la primera vez en la historia de la Iglesia católica que un cardenal es exclaustrado por motivos de abusos sexuales. Esta medida fue alcanza después de que el Sumo Pontífice declarara definitiva la sentencia de la Congregación para la Doctrina de la Fe, institución del Vaticano que vela por el respeto del dogma católico. Así informó el diario nacional El Intransigente

El castigo no tiene apelación posible y llega días antes de la reunión crucial, del 21 al 24 de febrero, con los presidentes de las conferencias episcopales de todo el mundo en el Vaticano, donde abordarán la responsabilidad de los prelados que mantuvieron silenciadas las agresiones sexuales a menores perpetradas por el clero.

Después de que los casos que salieron a la luz en Estados Unidos, Chile y Alemania empañaran la confianza en la Iglesia católica, el Papa prometió “tolerancia cero” en los casos de abuso y aseguró que sería intransigente con la alta jerarquía eclesiástica.

Manteniendo su palabra, al excardenal emérito de Washington ya se le prohibió en julio ejercer su ministerio y luego renunció a su título honorífico de purpurado. Con su exclusión oficial de la Iglesia, el hombre, recluido actualmente en el Estado de Kansas, en Estados Unidos, se convierte simplemente en Theodore McCarrick.

El caso se inició en el 2017, cuando la Santa sede le pidió al arzobispado de Nueva York que llegue adelante una investigación, tras el testimonio de un hombre que acusaba al prelado de haber abusado sexualmente de él en los años 70.

Además, en 2015, el Vaticano aceptó la renuncia de monseñor Keith O'Brien a todos los derechos del cardenalato, tras haber dimitido dos años antes como arzobispo de Edimburgo al ser acusado "de actos inapropiados" con jóvenes sacerdotes. El prelado conservó sin embargo su título de cardenal hasta su muerte, en marzo de 2018.