Vaticano

Francisco condenó la violencia en el atentado de Bogotá

Así lo aseguró el Papa en una carta que envió al arzobispo de esta ciudad colombiana, Rubén Salazar Gómez
sábado, 19 de enero de 2019 · 10:00

Salta (Redacción)- El papa Francisco manifestó su "conmoción y tristeza" que generó el brutal atentado contra una Escuela de Policía en la ciudad de Bogotá, en Colombia, y condenó la "violencia ciega" que representa el ataque terrorista que dejó en total 21 muertos y 68 heridos.

"Ante la noticia del cruel atentado terrorista que ha sembrado de dolor y muerte la ciudad de Bogotá, el papa Francisco expresa su más profundo pesar por las víctimas que han perdido la vida en una acción tan inhumana y ofrece sufragios por su eterno descanso", afirmó el Sumo Pontífice en una carta que le envió al arzobispo de Bogotá, Rubén Salazar Gómez. Así informó el diario nacional El Intransigente

El mensaje, que estaba firmado por el secretario de Estado, el cardenal Pietro Parolin, detalló además que "en estos momentos de conmoción y tristeza", el Obispo de Roma quiere "hacer llegar también su apoyo y cercanía a los numerosos heridos, a sus familias y a toda la sociedad colombiana".

"El Santo Padre condena una vez más la violencia ciega, que es una ofensa gravísima al Creador, y eleva su oración al Señor para que ayude a perseverar en la construcción de la concordia y la paz en ese país y en el mundo entero", concluyó el comunicado oficial del Santo Padre.

El acto terrorista contra la escuela de cadetes fue cometido por un experto en explosivos del ELN, el mismo fue identificado como José Aldemar Rojas Rodríguez, de 56 años, quien falleció en el atentado. La Fiscalía de Colombia reiteró las denuncias de que líderes del grupo señalado como autor del feroz ataque se refugian en Venezuela, sumergida en una severa crisis económica y blanco de una fuerte presión encabezada por Estados Unidos que busca la salida de Nicolás Maduro del poder.

De nacionalidad colombiana, Rojas ingresó el jueves "de manera violenta" a la escuela a bordo de una camioneta gris Nissan Patrol cargada con 80 kilos de pentolita. El vehículo explotó frente a los dormitorios de mujeres de la principal escuela policial con él dentro. El estallido mató a 21 jóvenes de entre 17 y 22 años. Entre los fallecidos hay una cadete ecuatoriana.