Fútbol

En el aniversario 116 de Gimnasia, repasamos sus dos ascensos a Primera División

En 1993 el Albo derrotó a Central Córdoba de Rosario, mientras que en 1997 venció a Talleres de Córdoba, en ambas oportunidades con Ricardo Rezza como entrenador
jueves, 29 de noviembre de 2018 · 20:26

SALTA (Redacción) –En el aniversario 116 de Gimnasia y Tiro es inevitable recordar sus más grandes hazañas, las que también son las más grandes hazañas del fútbol salteño. En 1993, el Albo sumó su primera gran estrella, teniendo en cuenta que derrotó a Central Córdoba de Rosario y llegó a la Primera División. Asimismo, su segunda gran estrella fue en 1997, tras derrotar de visitante a Talleres de Córdoba por penales y sumar dos ascensos a la máxima categoría del fútbol argentino.

En primera instancia, hay que recordar el primer ascenso, el cual se dio en el año 1993. En el partido decisivo del octogonal final, se enfrentaron el Albo y Central Córdoba de Rosario: el primer encuentro terminó 2 a 0 a favor de los salteños en condición de visitante, mientras que en Salta, el equipo de Ricardo Rezza venció a su rival por 3 a 2. Durante todo aquel torneo y sobre todo en el tramo final, el Albo demostró ser un gran equipo, con individualidades que se destacaban por sobre el resto.

En aquel momento, Gimnasia y Tiro hizo un camino apretado desde los cuartos de final en adelante: a Almirante Brown le ganó con un global de 5 a 1, posteriormente se enfrentó con Deportivo Italiano y lo derrotó con un global de 3 a 2 y a Central Córdoba de Rosario, lo venció con un global de 5 a 2. Los referentes de aquel equipo, luego iban a tener protagonismo en el segundo ascenso, el cual se consumó en 1997.

Luego, el Albo tuvo una nueva oportunidad de volver a la Primera División y la misma se presentó en 1997, con el mismo director técnico: Ricardo Rezza. El 19 de julio de aquel año, Gimnasia y Tiro hizo historia luego de vencer a Talleres de Córdoba, en el Chateau Carreras (hoy Mario Alberto Kempes) desde los penales. El encuentro de ida se disputó en el Gigante del Norte y terminó 1 a 0 a favor del Albo, mientras que la vuelta tuvo idéntico resultado, aunque fue a favor de los cordobeses.

En la final de vuelta, el Matador salió a buscar rápidamente la igualdad, ya que tuvo el envión anímico de su gente. Cuando transcurría el minuto 29 del primer tiempo, apareció José Zelaya y puso la serie 1 a 1. En el segundo tiempo de la histórica final, se repitió la misma imagen y Talleres buscó los medios para quedarse con el triunfo, aunque decidieron al campeón en los penales. Ramón Palito Álvarez fue la figura, ya que atajó dos penales y el Albo se impuso 3 a 1.