Realeza

¿Por qué la reina Isabel II celebró en privado sus 67 años en el trono?

La madre del príncipe Carlos cumplió este pasado miércoles 06 de febrero un año más de reinado
viernes, 08 de febrero de 2019 · 12:08

Lo cierto es que nunca le ha gustado esta fecha y, desde hace ya 67 años, la reina Isabel II de Inglaterra apenas lo celebra. En esta ocasión no ha sido diferente. Este pasado miércoles, la soberana decidía festejar en privado una jornada histórica, su ascenso al trono. Y, a pesar de que estos días los ramos de flores y las felicitaciones inundan la residencia de Sandringham, la misma a la que llegó poco antes de Navidad, será la misma en la que permanecerá hasta que pase este día tan señalado y marcado en rojo en su calendario vital.

Eso sí, las salvas de artillería sí han conmemorado tanto en la Torre de Londres y en Green Park como en el Castillo de Edimburgo y en el de Cardiff el aniversario de la que se ha convertido en la reina más longeva del mundo. En 2017 celebró, de hecho, su Jubileo de Zafiro (65 años en el trono). La protagonista, sin embargo, prefiere quedarse en Sandringham (en el condado de Norfolk) para festejarlo en privado, a puertas cerradas, sin grandes actos ni compromisos oficiales que la obliguen a dejarse ver en público.

Ahora bien, la razón no es otra que un recuerdo que la entristece notablemente desde hace más de seis décadas. Y es que, ella tiene claro que su ascenso al trono se corresponde con la muerte de su padre, el rey Jorge VI. Aquejado de un cáncer de pulmón, el monarca fallecía a los 56 años en su residencia de Sandringham el 06 de febrero de 1952 mientras Isabel II, que por entonces tenía 25 años, se encontraba en Kenia en plena gira por países de la Commonwealth junto a su marido, el duque de Edimburgo.

Sí, se fue de viaje siendo princesa y regresó convertida en reina de Reino Unido, Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Sudáfrica, Pakistán y Ceilán, aunque la coronación no se llevó a cabo hasta año y medio después en la Abadía de Westminster, precisamente por petición expresa de la reina Isabel II, para intentar desligar (en la medida de lo posible) el fallecimiento de su padre de su propio ascenso al trono.

Finalmente, se sabe que el 02 de junio de 1953, la esposa del duque de Edimburgo fue coronada en una ceremonia a la que llegó en un precioso carruaje construido para la coronación de Jorge III, un coche de ocho metros de largo y 4.000 kilos de peso, con 25.000 hojas como adorno, del que tiraban ni más ni menos que ocho caballos engalanados con las armas y los colores de los Windsor.