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La Iglesia Católica ya inició el período de Cuaresma

Estos cuarenta días que comenzaron el martes son una oportunidad de transformación interior para el creyente
jueves, 02 de marzo de 2017 · 16:49
BUENOS AIRES (NA) - La Iglesia Católica inició este miércoles el período de Cuaresma, de entrenamiento penitencial, que finalizará con la conmemoración de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo entre el 13 y 16 de abril próximos. 
   
En la víspera,  en todas las iglesias, parroquias y templos católicos se impusieron las cenizas en la frente de los feligreses mientras el celebrante pronunciaba la frase: "¡Conviértete! Y vive el Evangelio". Estos cuarenta días que comenzaron este martes son una oportunidad de transformación interior para el creyente que puede completar con obras de caridad y penitencias. 
   
El obispo de Nueve de Julio (Buenos Aires), monseñor Ariel Torrado Mosconi, llamó a vivir este tiempo de conversión como una oportunidad que "Dios nos regala para que abramos nuestro corazón a Jesucristo salvador y renovemos nuestra misión en la Iglesia y en el mundo". "El año litúrgico es el despliegue y la profundización del misterio de Jesucristo, el mismo ayer, hoy y siempre que se nos hace más cercano y encontrable  manifestándose entonces como nuestro redentor verdadero camino, verdad y vida en abundancia ", manifestó. 
   
Invitó a los fieles a preguntarse: "¿Cómo vamos a preparar, no sólo en actos, sino interiormente, la gran fiesta de la Pascua anual?". Para responder a esta pregunta, retomó el mensaje del papa Francisco para esta Cuaresma, en el cual "nos llama a nutrirnos espiritualmente de las riqueza de la Sagrada Escritura para superar el egoísmo y vivir el mandamiento nuevo del amor especialmente con los pobres, sufrientes y desposeídos de esta vida". 
   
Con el punto de partida en la palabra del Santo Padre, recordó el obispo la propuesta realizada con motivo del 60º aniversario de la diócesis: Que la familia; los pobres, enfermos y sufrientes; y los jóvenes en riesgo sean el horizonte al cual debe mirar, tender y confluir prioritariamente la acción evangelizadora. "¡Que el don de la palabra transforme a nuestra Iglesia particular en una madre de corazón abierto  para reconocer en los otros un don y vivir unidos en el amor! Es mi esperanza, propósito y llamada para la cuaresma de este año, por lo cual rezo y los bendigo", concluyó su mensaje.