Historia

La increíble historia de la “Marcha de San Lorenzo” y su autor

Su autor fue enterrado en forma anónima por ser de raza negra. La marcha fue usada por los alemanes cuando invadieron Paris
viernes, 13 de enero de 2017 · 19:24

SALTA () - El 12 de enero de 1920 moría en Rosario, Santa Fé el músico uruguayo Cayetano A. Silva, autor de la Marcha de San Lorenzo, su historia de vida y la de Marcha misma es digna de una película. Es considerada una de las marchas militares más bellas del mundo y fue ejecutada por ejércitos de todo el planeta, hasta estuvo implicada en un episodio en la segunda guerra mundial.

Cayetano Silva nació en San Carlos, República del Uruguay, el 7 de agosto de 1868. Músico y de raza negra, algo que marcó su vida, se mudó a Buenos Aires en 1889 para trabajar en el Teatro Colón. Cuenta la historia que a finales de 1901 se organizó un homenaje al Ministro de Guerra de la Nación, Pablo Riccheri, pero no había una buena marcha militar para tocar en el acto.

Silva, ya en la Banda de la Policía de Buenos Aires, decidió componer una y la presentó oficialmente en 1902 cerca del Convento de San Carlos donde tuvo lugar la batalla de San Lorenzo, y designada Marcha Oficial del Ejército Argentino. Silva, que la compuso inicialmente en violín, la bautizó como "Marcha de Riccheri”, pero el ministro se negó a semejante halago y le pidió que la llame "Marcha de San Martín”, pero Silva al final la llamó "Combate de San Lorenzo”.

Sólo tuvo música por espacio de cinco años hasta 1907 cuando el maestro mendocino, Carlos Javier Benielli, le agregaría letra, para que sea cantada en las escuelas. Según la biografía escrita por su nieto Horacio Alberto Silva, Cayetano no nació en 1868, sino en 1873 y no en San Carlos, sino en Soriano y era ahijado del presidente uruguayo Francisco Antonio Vidal. Fue Maestro de Música, Director de Bandas del Ejército Argentino, periodista, compositor y autor teatral.

En el año 1898 se estableció en Venado Tuerto, en donde escribió en el año 1901 la ya célebre "Marcha de San Lorenzo”. Silva prestó servicios como director de Banda de los Regimientos 9 de Infantería, hasta la revolución del 4 de febrero de 1905, Regimiento 3 de Infantería, en 1906; Regimiento 6, en 1909 y Regimiento 15 en 1910, retirándose del ejército en 1911, año en que aceptó en la provincia de San Juan la Dirección de la Banda de Policía de la Provincia siendo en ese entonces gobernador el Coronel Carlos Sarmiento.

En San Juan fundo el Conservatorio de Música Cuyo. En 1912 creó la Banda del Cuerpo de Bomberos, dirigiéndola en la provincia de Mendoza. Volvió a Rosario en 1918, escribiendo música para obras de teatro y diferentes marchas pero no todas han alcanzado la difusión de Curupaitý y San Lorenzo.

"Cuando gestionaba su reincorporación al ejército se le prometió la dirección de la Banda de la Policía de Rosario pero los azares de la política le quitaron las probabilidades, sufriendo un duro golpe moral que le afectó para precipitar su muerte”, señala su nieto en la biografía. Falleció en Rosario el 18 de enero de 1920. Por ser de raza negra, la Policía de Santa Fe le negó sepultura en el Panteón Policial, y fue enterrado sin nombre. Recién en 1997 sus restos fueron trasladados al Cementerio Municipal de Venado Tuerto.

Pero la Marcha, considerada una joya musical universal, fue elogiada y ejecutada por distintos gobiernos y en momentos históricos. El Gobierno inglés solicitó autorización a nuestro país y fue ejecutada el 22 de Junio de 1911 durante la coronación del Rey Jorge V y se toca habitualmente en los cambios de guardia del palacio de Buckingham, modalidad que estuvo suspendida únicamente durante la Guerra por las Islas Malvinas.

Fue incorporada al repertorio de bandas militares de Uruguay, Brasil, Polonia, Francia y Estados unidos y fue usada como música incidental en algunas películas, como la premiada "Rescatando al Soldado Ryan”.

El Ejército Argentino, en la época previa al nazismo, le regaló la Marcha de San Lorenzo al Ejército Alemán como muestra de amistad, y a cambio éste obsequió la marcha "Alten Kameraden" (Viejos camaradas).Durante la Segunda Guerra Mundial, la Marcha de San Lorenzo fue tocada por los alemanes en París cuando entraron por el Arco de Triunfo. A manera de desagravio, el General Dwight Einsenhower también la hizo ejecutar cuando el ejército aliado entró en París para liberarla.

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